El Evangelio del Rico


El Evangelio del Rico

Si niños como éste conmueven tu corazón tómate 5 minutos para leer esto. Gracias.

 

Un niño desnutrido en la India.

Son miles los que sufren de la injusta y egoista distribución de los bienes en la tierra.

 

“Y aconteció que yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré a dondequiera que vayas. Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo tienen nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene donde recostar su cabeza.” (Lucas 9:57)

¿Cómo han cambiado las perspectivas de lo que es ser un hijo de Dios? Hoy se dice que para ser hijo de Dios o hijo del Rey se tiene que aparentar gran opulencia; pues así, según algunos, se demuestra la bendición. ¿Qué de Jesús y su humildad? ¿Qué de las exhortaciones a la piedad acompañada con contentamiento? A los que con apariencia de riqueza, oro, plata y bienes materiales quieren demostrar su bendición: ¿Qué dicen de versículos como 1 Timoteo 6:6-11 RVG10-R?  Que dice: ” Pero gran ganancia es la piedad con contentamiento. Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse, caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en perdición y muerte. Porque el amor al dinero es la raíz de todos los males; el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y se traspasaron con muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.”

No condeno el ser rico, si Dios así te lo permite; lo que la Biblia declara que no es justo es que enriquecido tú, y gastando en lujos, tu prójimo muera de hambre, desnudo y sin abrigo. Un discípulo nuestro dijo: “Si un Toyota me lleva, ¿para qué quiero un Ferrari? Si la diferencia en costo puede alimentar a muchos…” De eso se trata el verdadero fruto que deja ver que somos sus discípulos, hijos y herederos del reino: el amor al prójimo, como el nos amó, haciéndose pobre para enriquecernos a nosotros. Pues si somos ricos en Él hagámonos pobres por amor al prójimo y acumularemos tesoros en el cielo en vez de en la tierra. Como dijo Jesús: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan. Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla, ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” (Mateo 6:19-21 RVG10-R). Esto Jesús lo dijo luego de hacer exhortaciones en cómo dar limosnas, porque también dijo en otra ocasión: “Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”(Lucas 12:21 RVG10-R).

Santiago hace un reclamo a los ricos de este tiempo y de este mundo. Una acusación que anuncia el juicio del que guarda tesoros para sí; y un anuncio de esperanza para los justos y oprimidos por el rico: ¡la venida del Señor!. “¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por vuestras miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas; y vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están corroídos, y su óxido testificará contra vosotros, y comerá vuestra carne como fuego. Habéis acumulado tesoro para los días postreros. He aquí, clama el jornal de los obreros que han segado vuestros campos, el cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros; y los clamores de los que habían segado, han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en placeres sobre la tierra, y habéis sido disolutos; habéis engrosado vuestros corazones como en día de matanza. Habéis condenado y dado muerte al justo; y él no os resiste. Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía. Tened paciencia también vosotros; afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.” (Santiago 5:1-8 RVG10-R). El día del juicio es descrito por Jesús en de esta forma:

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con Él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria; y serán reunidas delante de Él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos; y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a la izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui extranjero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos extranjero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo: En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui extranjero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o extranjero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá, diciendo: De cierto os digo, en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.” (Mateo 25:31-46 RVG10-R)

¿Cuáles son las ovejas en esta descripción del juicio final? ¿Acaso son los que van a la Iglesia de tal o cual denominación? ¿Serán los que aparentaban opulencia para hablar de bendición como si la bendición de Dios fuera solo tesoros que la polilla y el orín corroen? ¿No son las ovejas las que cuidan al pobre y al oprimido, no son esos pobres los que Jesús llama sus pequeñitos? ¿No son los cabritos los que no ayudan al pobre y al oprimido? El mensaje de apocalipsis a las 7 Iglesias se relaciona con la calidad de sus obras y son estas obras de justicia, y sí justicia social, las que visten a la Iglesia con vestiduras de lino fino: “Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es la justicia de los santos.” (Apocalipsis 19:8 RVG10-R). ¿Cómo define Dios sus obras de justicia? Pablo las describe en 2 Corintios 9 diciendo: “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia; a fin de que, teniendo siempre toda suficiencia en todas las cosas, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Esparció, dio a los pobres: Su justicia permanece para siempre. Y el que da semilla al que siembra, también dará pan para comer, y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia; para que enriquecidos en todo abundéis en toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros agradecimiento a Dios.” (2 Corintios 9:8-11 RVG10-R)

Y a las Iglesias post-modernizadas que venden el Evangelio de la prosperidad y el egoísmo, del lujo y de la apariencia; les recuerdo esta Palabra de Dios: “Y escribe al ángel de la iglesia de los LAODICENSES: Estas cosas dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios: Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Quisiera que fueses frío o caliente! Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de nada; y no conoces que tú eres un desventurado, y miserable, y pobre, y ciego, y desnudo. Yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para que te vistas, y no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.” (Apocalipsis 3:14-18 RVG10-R).

¡Cuidado Iglesias Evangélicas que se jactan no ser como aquella Iglesia tradicional que en su historia vendió indulgencias y oprimió a los más débiles! ¡Cuidado que no sea que jactándote de ser mejor estés retomando aquel pecado y estés construyendo grandes catedrales sobre los lomos de nuevas indulgencias y promesas que no son más que engaños para la usura! ¡Cuidado que no usemos la historia solo para jactarnos en vez de reflexionar pensando que nosotros también podemos caer en semejante pecado! ¡Cuidado con las Catedrales que hoy se llaman templos, cuidado que al igual que en antaño estas no sean más que monumentos a nuestro ego! “Quizás con menos hubiéramos hecho más…” Lo has pensado pero ahora estas de manos atadas y solo puedes recaudar tus nuevas indulgencias para pagar la casa de piedra y hecha de mano de hombres donde Dios no habita ya; mas la casa santa, el templo espiritual se descuida y más bien se explota para la primera poder pagar… ¡Cuidado! Alimenta al pobre, levanta al caído, suple a los que tienen necesidad y Dios abrirá las ventanas de los cielos y conforme a sus riquezas en gloria suplirá todo lo que necesitas… lo que necesitas y lo que es de más es para dar. Cuidado con la opulencia y el sistema de deudas natural de este mundo, ha esclavizado las finanzas de muchas congragaciones y aún busca atar a más. El dinero no lo es todo, pero se debe administrar bien, y para el Padre son más importantes las necesidades de sus hijos (ropa, comida, techo) que un gran altar… ¡Cuidado! Se compitió inclusive para ver quién tendría la Iglesia más grande, el templo mayor y era una guerra fría para ver quién era mejor… ¡Cuidado! Eso es solo apariencia, la Iglesia es una y su gloria es de Dios. Dios recibe gloria cuando el pámpano da fruto, manteniéndose en su amor… fruto que es obra de justicia nacida del amor. (Juan 15; 1 Juan 4:16)

“Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.” (1 Juan 4:16 RVG10-R)

¡Amén! Seamos prosperados por Dios. ¡Amén! Que tengamos sobreabundancia. Pero que nuestros propósitos trasciendan a aquellos anhelos egoístas del viejo hombre y que con humildad sepamos conformarnos con lo que es necesario y poner en función de la justicia de Dios lo que hayamos recibido en sobreabundancia. Si tu casa es muy grande para ti y tu familia, véndela, compra una adecuada y lo que sobre dáselo a los pobres. No seamos como el joven rico, que creyendo que era justo y que tenía en su justicia derecho al Reino; era avaro y sin amor al pobre. Esto entristeció a Jesús, quien dijo que era difícil para un rico entrar al Reino, pero Jesús no acomodo su prédica para ganarlo, ni para aumentar los diezmos de su ministerio…el rico se fue y no obtuvo por su dinero lo que buscaba. Seamos ovejas y sigamos el modelo de nuestro Pastor, seamos ricos en Él que siendo ricos nos hagamos pobres por amor de los pequeñitos de este mundo… niños como este de la India que mueren de hambre… ¡Seamos cristianos!

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Publicado en Mensajes Cristianos, Teología/Sana Doctrina/Estudios Sistemáticos de la Palabra, vida cristiana

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