Cuestiones de Sacerdocio: su pertinencia en el Reino – Hebreos 7


Cuando hablamos del proceso de interpretación bíblica, es importante reconocer la importancia de aplicar unos principios los cuales nos ayudan a evitar la mala interpretación. En primer lugar, el principio de contexto nos enseña que un versículo bíblico no puede ser interpretado sin primero escrudiñar el capítulo, el libro el pacto y sucesivamente la biblia completa relacionado a lo que el autor está haciendo alusión. Luego, el principio de primera mención es estudiar la primera vez en que la biblia registra el tema el estudio. Este principio nos lleva al principio de revelación progresiva; el cual escudriña el proceso en el cual el tema en estudio le fue revelado al hombre; desde génesis hasta apocalipsis. El principio de unidad completa es el fin o el mensaje que la biblia completa quiere transmitir sobre el tema en estudio. Por último, el principio de mención comparada es ver como el tema en estudio es comparado o contrastado con otro tema o personaje en la biblia.

 Es importante, al interpretar alguna porción bíblica, que realicemos un recuento completo del mensaje del pasaje a través de la biblia. El libro de hebreos es una epístola o carta y su autor es anónimo. Se especula quien escribió la carta, basado en el estilo literario un tanto retórica, es un conocedor amplio del antiguo testamento y de las tradiciones hebreas. La carta fue escrita aproximadamente antes de la caída de Jerusalén en 70 D.C. y en una época en donde los judíos cristianos estaban siendo perseguidos por profesar la fe del Cristo Resucitado. El libro de hebreos se encuentra en el Nuevo Testamento. El Nuevo testamento lleva el mensaje del Cristo ya revelado; desde su nacimiento, su muerte, su resurrección, su ascensión y la manifestación de su gloria a través de sus discípulos.

Ahora bien, la primera mención de sacrificio (muerte de un animal) es cuando Dios les hizo ropa de pieles a Adán y Eva para cubrir su desnudez:

Gen 3:21  Dios el Señor hizo ropa de pieles para el hombre y su mujer, y los vistió.

Aquí vemos como Dios cubre el pecado del hombre realizando un sacrificio; en este caso de un animal. Sin embargo, luego de la caída, el ser humano continua realizando sacrificios; buscando cubrir su pecado y recibir la misericordia de Dios.  Por otro lado, El diccionario popular de la biblia (1992) define sacerdote o sacerdocio, como quien se ocupa de las cosas divinas y ofrece sacrificio. A su vez, sacrificio es definido como acto que busca agradar a la deidad y obtener su favor; en expresiones de arrepentimiento, fe y/o adoración. El primer sacrificio mencionado en la biblia del hombre hacia Dios fue realizado por Abel, hijo de Adán:

Gen 4:3-4  Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda á Jehová.  Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, y de su grosura. Y miró Jehová con agrado á Abel y á su ofrenda.

Basándonos en la naturaleza de la familia, en la cual los padres transmiten a los hijos el conocimiento, este pasaje nos sugiere que Abel y Caín realizaron sacrificios a Jehová ya que así fueron educados por sus padres; que por modelamiento le enseñaron realizar dicho acto. Luego de la Caída de Adán, la relación estrecha entre Dios y el hombre se había quebrantado; y el hombre a través del sacrificio trataba de encontrar misericordia, perdón y favor de Dios.

Más delante, Noé ofreció holocausto a Jehová, en representación de toda su familia:

Gen 8:20-21  Y edificó Noé un altar á Jehová y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.  Y percibió Jehová olor de suavidad; y dijo Jehová en su corazón: No tornaré más á maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud: ni volveré más á destruir todo viviente, como he hecho.

Nuevamente reaparece un sacrificio agradable a Jehová, como lo fue el sacrificio de Abel. Noé, agradecido por la misericordia que Dios tuvo con él y su familia, rindió sacrificio que provocó un pacto entre él y Dios. El sacrificio produjo un nuevo pacto. Este punto se tomará más adelante con detenimiento.  

Siguientemente, la función sacerdotal, aunque aún no institucionalizada, es manifestada a través de Abraham:

Gen 12:7-8  Y apareció Jehová á Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar á Jehová, que le había aparecido.  Y pasóse de allí á un monte al oriente de Bethel, y tendió su tienda, teniendo á Bethel al occidente y Hai al oriente: y edificó allí altar á Jehová é invocó el nombre de Jehová.

Gen 13:18  Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el alcornocal de Mamre, que es en Hebrón, y edificó allí altar á Jehová.

Vemos que Abraham edificaba altares a Jehová. La edificación de los altares en tiempos bíblicos era para ofrecer sacrificios tanto de animales como de invocación a Dios. Vemos como el conocimiento del sacrificio y la función del sacerdocio aún estaba siendo transmitida de generación a generación.  

Se menciona a Melquisedec en primera mención en Génesis, donde la biblia nos habla de cómo Melquisedec era sacerdote del Dios altísimo, siendo sacerdote y Rey a la vez:

Gen 14:18-20  Entonces Melchîsedec, rey de Salem, sacó pan y vino; el cual era sacerdote del Dios alto;  Y bendíjole, y dijo: Bendito sea Abram del Dios alto, poseedor de los cielos y de la tierra; Y bendito sea el Dios alto, que entregó tus enemigos en tu mano. Y dióle Abram los diezmos de todo.

Esto nos indica que Melquisedec le servía al Dios altísimo. El salió a ofrecerle pan y vino a Abraham. Melquisedec bendijo a Abraham; el cual a su vez le entrego el diezmo de todo lo que había recuperado. El sacerdote funcionaba como un intermediario entre Dios y los hombres, ya que ofrecía sacrificios para perdón de los pecados. Sin embargo, es en Éxodo donde vemos la institucionalización del sacerdocio:

Exo 28:1-3  Y TU allega á ti á Aarón tu hermano, y á sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; á Aarón, Nadab y Abiú, Eleazar é Ithamar, hijos de Aarón. Y harás vestidos sagrados á Aarón tu hermano, para honra y hermosura. Y tú hablarás á todos los sabios de corazón, á quienes yo he henchido de espíritu de sabiduría; á fin que hagan los vestidos de Aarón, para consagrarle á que me sirva de sacerdote.

El pueblo de Israel consideraba el sacerdocio como uno de las funciones sagradas de la ley. Solo los de la tribu de Levi eran considerados como los únicos dignos de entrar al lugar santo y realizar los procedimientos del sacrificio. Los libros de Éxodo y Levítico nos hablan de cómo se estableció el sacerdocio Aarónico, el cual Dios había designado una gama de directrices y designios de cómo se habría de llevar a cabo.

Hasta este punto del escrito, se ha realizado un recuento progresivo de como a través de la biblia el sacerdocio y su función fue revelada al ser humano. Ahora nos trasladaremos al objeto de nuestro escrito, Hebreos 7.  Detengámonos a escudriñar la Palabra.

El pasaje bíblico comienza con la mención del sacerdote Melquisedec. Ahora bien, ¿Quién era Melquisedec? Según los estudiosos, Melquisedec significa “Rey de Justicia” o “Rey de paz” ya que las escrituras dicen que Melquisedec era Rey de Salem, que significa “Paz”. Se vuelve hacer mención de Melquisedec cuando David, en los salmos, indica que Dios le dice a su Señor que: “Tu eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”. Su nombre se vuelve a mencionar en Hebreos 5:6 y 6:20. Ambos versículos nos establece que Cristo, era conforme el orden de Melquisedec. Paradójicamente, Hebreos 7:3  nos indica que el Rey de paz:

Heb 7:3  Sin padre, sin madre, sin linaje; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, más hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.

Ahora bien, si Cristo era de acuerdo al orden de Melquisedec, pensaríamos que era parte de la genealogía del mismo o de su linaje. Sin embargo, la palabra nos establece que Melquisedec caricia de esto. Si Melquisedec carecía de genealogía, según el sacerdocio aarónico, no podría ser constituido sacerdote (Esdras 2:62). Por otro lado, los atributos a Melquisedec son atributos propiamente divinos… “sin principio ni fin”. ¡¿Cómo pues, un ser humano, pueda carecer de principio y fin?! Es indudable que Melquisedec no era humano, sino divino. Al ser considerado semejante al Hijo de Dios, se descarta la posibilidad de que fuera un ángel. Por otro lado, tenemos que descartar la posibilidad de que sea Dios padre mismo, ya que la palabra en Génesis nos indica que era sacerdote del Dios altísimo. Sin embargo, la palabra nos indica algo muy interesante, que Melquisedec, al encontrarse con Abraham, le ofreció PAN y VINO. ¿Qué simbolismo tiene el pan y el vino a través de la biblia? ¡El pan y el vino representan el sacrificio de Cristo, su cuerpo y su sangre! El sacrificio más grande realizado sobre la faz de la tierra. Así que, volviendo a nuestra pregunta, Melquisedec es una teofanía de Cristo. Esto lo podemos ver afirmado en Hebreos 7:7-8:

Es indiscutible que la persona que bendice es superior a la que recibe la bendición. En el caso de los Levitas, los diezmos lo reciben hombres mortales; en el otro caso, los recibe Melquisedec, de quien da testimonio de que vive.

Melquisedec permanece como sacerdote para siempre, su característica eterna nos lleva a concluir lo que Hebreos nos indica:

Heb 5:8-10  Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;  y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser autor de eterna salvación a todos los que le obedecen;   y fue llamado de Dios Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec.

Jesús es conforme su teofanía de Melquisedec, no un sacerdocio aarónico, sino un sacerdocio que vas más allá de los rudimentos, sino que realizo un sacrificio de sí mismo por perdonar nuestros pecados y santificarnos. Con la muerte de Cristo, el sacerdocio de Jesús anulaba la institucionalización aarónica del sacerdocio, que por la ley y las obras, buscaban acercar al ser humano a Dios:

Heb 7:18-22  Porque ciertamente el mandamiento precedente es abrogado por su debilidad e ineficacia. Porque la ley nada perfeccionó; mas lo hizo la introducción de mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios. Y tanto más en cuanto no sin juramento fue hecho Él sacerdote;  porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero Éste, con juramento por Aquél que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor testamento.

Así que, se establece un nuevo sacerdocio, gracias a Cristo. Por la caída del hombre, Dios estableció un sacerdocio que declara el sumo sacerdote que habría de venir. El sacerdocio aarónico era una sombra del Cristo revelado. Con su muerte, el cumple como mediador entre Dios y los hombres; y aboga por nosotros ante el Padre como lo hacía el sacerdote aarónico a través del sacrificio animal:

1Jn 2:1-2 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.  Y Él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

1Ti 2:5  Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre…

Estableceremos pues el contraste entre el sacerdocio aarónico y el sacerdocio de Melquisedec según hebreos 7:

Sacerdocio Aarónico Sacerdocio de Melquisedec
Tribu de Leví Tribu de Judá
La muerte le impedía seguir sus funciones Sacerdocio imperecedero
Ofrecimiento día tras día de sacrificio  por los pecados Sacrificio una sola vez
Hombres débiles como sumo sacerdotes Perfecto para siempre: Hijo de Dios

 

De esta manera, a través de la muerte de Cristo, en la cual fuimos crucificados juntamente con El, también somos constituidos como hijos de Dios, sentados a la diestra del Padre. Como nos revela Efesios:

Eph 2:4-6  Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),  y juntamente con Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar con Él, en lugares celestiales en Cristo Jesús;

Si vemos la revelación completa del mensaje de Hebreos 7, entenderemos pues que el propósito de Dios es que su pueblo fuera un reino de sacerdotes, como se lo declaro a Moisés: 

Exo 19:6  Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y nación santa. Éstas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

A Israel se le dijo que serian. Eso significa que no lo eran aun. Sin embargo, a la iglesia en el nuevo testamento se le dice que “son”:

1Pe 2:9  Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido; para que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

El antiguo sacerdocio era la sombra del sacerdocio del nuevo pacto. Recordemos que cuando Dios estableció un pacto con Noé luego de un sacrificio agradable ante El. Dios estableció un nuevo pacto con el hombre luego del sacrificio agradable de Jesús:

Hebreos 8:6 Pero el servicio sacerdotal que Jesús ha recibido es superior al de ellos, así como el pacto del cual es mediador es superior al antiguo, puesto que se basa en mejores promesas.    

 ¡Estamos constituidos ejercer el sacerdocio según el orden de Melquisedec y establecer su Reino en la tierra y reinar sobre ella como sacerdotes del Dios Altísimo!:

Rev 1:5-7  y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y príncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su propia sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; a Él sea la gloria y el poder por siempre jamás. Amén. He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron, y todos los linajes de la tierra harán lamentación a causa de Él. Así sea. Amén.

Rev 20:6  Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos; sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con Él mil años.

Es esencial que conozcamos quienes somos en Cristo Jesús, ¿Estamos viviendo como sacerdote del Dios Altísimo? Procuremos pues a volver al principio, al deseo y propósito de Dios para con nuestras vidas como iglesia.

Por: Yahaira Reyes Nieves

Talleres de Interpretación para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio - Efesios 4:11-13.

Editor de Centro CREE y Berea Online Blogs.

Publicado en Teología/Sana Doctrina/Estudios Sistemáticos de la Palabra, vida cristiana

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