La Fe que Obra por Amor


Por: Nayda J. Foster

Versículo de Fundamento:

Porque en Jesucristo ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por amor” (Gálatas 5:6 RVG10-R).

El Espíritu Santo, en la epístola de Gálatas, inspiró a Pablo a escribirles a los hermanos de las iglesias de Galacia para que volvieran en si ya que estaban desviándose del Evangelio de Jesús y regresando a la Ley. Les explico que en Cristo no vale si estas circuncidado o no, si no, la Fe que obra por el amor. Ahora vamos a explicar exactamente qué es y cómo hacemos esto.

Pablo explica en Gálatas que lo único que vale en Cristo es el amor, esto no significa que la ley no sirve, pero él quiere decir que cumpliendo los dos mandamientos que Cristo cito en:

“Y oyéndolo la multitud, se maravillaban de su doctrina. Y cuando los fariseos oyeron que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. Entonces uno de ellos, que era intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Éste es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos pende toda la ley y los profetas” (Mateo 22:33-40 RVG10-R).

Ahora vamos a ver que es la Fe:

En Hebreos 11:1 nos dice: “Es, pues, la fe, la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de lo que no se ve.”

Ahora vamos a ver que es amor:

Según el diccionario Strong el amor es: afecto, benevolencia y caridad.[1] 

¿Por qué la fe obra por amor?

Pues sin las obras de amor como la misericordia, ayudar a los necesitados, etc.; no podríamos reflejar nuestra fe. Ya que citando a Jesús otra vez en Mateo: 22: 33-40 a través de estos dos mandamientos cumplimos con toda la ley. Si tenemos Fe en Dios lo amamos y si lo amamos, podremos amar a los demás.

¿Cómo demostrar estas obras nos hace justos?

En Santiago 2 la Biblia nos habla sobre la Fe y las obras:

“Hermanos míos, no tengáis la fe de nuestro glorioso Señor Jesucristo, en acepción de personas. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro, con ropa fina, y también entra un pobre vestido en harapos, y miráis con agrado al que trae ropa fina, y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y dijeres al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no sois parciales en vosotros mismos, y venís a ser jueces de malos pensamientos? Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha escogido Dios a los pobres de este mundo, ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? Pero vosotros habéis menospreciado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y os arrastran a los juzgados? ¿No blasfeman ellos el buen nombre por el cual sois llamados? Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y sois convictos por la ley como transgresores” (Santiago 2:1-9 RVG10-R).

Esto nos enseña que no debemos escoger a quien amar por lo que se ve exteriormente porque eso no sería amar al prójimo como Jesús nos manda en su Palabra y como Dios nos ama. Por consiguiente Santiago declara que quien haga acepción de personas no ama como Dios y su fe está muerta; no sirve para salvación. En Santiago 2: 14-18 dice:

“Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si el hermano o la hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos; pero no les da lo que necesitan para el cuerpo, ¿de qué aprovechará? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras; muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” (Santiago 2:14-18 RVG10-R).

Por esto la fe sin obras de caridad cristiana (amor de Dios – 1 Corintios 13) no se puede demostrar.[2]

Hacer esto te traerá bendición.

Claro que si te traerá bendición, si te estás dejando llevar por el Espíritu y esto les demuestra a las otras personas tu fe.

En Romanos 2:13 dice:

“Porque no son los oidores de la ley los justos para con Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados” (Romanos 2:13 RVG10-R).

También en Santiago 1:22 dice:

“Mas sed hacedores de la palabra, y no solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.    Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego se olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”

Esto nos quiere decir que si nos movemos en Fe a través del Espíritu seremos bienaventurados.

Por el contrario, el injusto (el que no ama), no refleja que Dios esta en su corazón y no se mueve en fe por el Espíritu acarrea destrucción:

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos; y mayormente a los de la familia de la fe.

(Gálatas 6:7-10 RVG10-R)

¿Cómo la fe nos ayuda a hacer o cumplir con la Ley Real?

Primero somos salvos por medio de la fe como dice en Efesios 2:6:

“…y juntamente con Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar con Él, en lugares celestiales en Cristo Jesús; para mostrar en las edades venideras las abundantes riquezas de su gracia, en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros; pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

Entonces damos testimonio al ser justificados por su gracia como dice en Romanos 3:24:

“siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús…”

Para alcanzar bendición como en Gálatas 3:14:

“a fin de que la bendición de Abraham viniese sobre los gentiles a través de Jesucristo; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.”

Recibiendo al Espíritu Santo el cual derrama AMOR y escribe la ley en nuestros corazones, citando a Hebreos 8:10:

“Porque éste es el pacto que haré con la casa de Israel, después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus mentes, y sobre sus corazones las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mí por pueblo”

Y a Romanos 5:5 cuando dice:

“y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.”

Por consiguiente nacemos de Nuevo de Dios y el que nace de Nuevo de Dios ama, porque Dios es amor como dice en 1Juann 4:7:

“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo el que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.”

Caridad: es fe obrando...

Entonces concluyendo en Gálatas 5:16 en adelante dice:

“Digo, pues: Andad en el Espíritu; y no satisfagáis la concupiscencia de la carne. Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no podáis hacer lo que quisiereis. Más si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: Adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,

idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

envidias, homicidios, borracheras, desenfrenos, y cosas semejantes a estas; de las cuales os denuncio, como también ya os denuncié, que los que hacen tales cosas, no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y concupiscencias.

Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.

No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.”

 

Esto significa que si el Espíritu Santo viene del Padre y el Padre es amor pues el que tiene fe y lleva el Espíritu Santo lleva fruto de amor.

 

Utilizando otras versiones bíblicas uno se puede encontrar con otras formas de expresión del versículo fundamento de Gálatas 5:6 como:

 

“If you are a follower of Christ Jesus, it makes no difference whether you are circumcised or not. All that matters is your faith that makes you love others.”

 

Aquí nos dice que lo único que interesa es la fe que te HACE amar a otros; nos hace ver que la fe da fruto de amor.

 

Resumiendo todo esto podemos concluir es que si somos verdaderos cristianos nacidos de Nuevo en Cristo Jesús , debemos caminar en fe, amándonos unos a otros, cubriendo a nuestro prójimo, reflejándoles el amor de Cristo que es el Amor del Padre, no encasillando nuestro amor solamente con los hermanos, si no con esas personas que más lo necesitan físicamente, emocionalmente o las dos, así estaremos reflejándole a ellos el fruto del Espíritu al ellos ver cómo nos movemos en fe y así estaremos evangelizándoles y con esto cumpliríamos con nuestro propósito evangelizando con esta fe y este amor que hará que las naciones conozcan la Verdad que es Cristo.


[1] G26 ἀγάπη, agapē, ag-ah’-pay, From G25; love, that is, affection or benevolence; specifically (plural) a love feast: – (feast of) charity ([-ably]), dear, love.

[2] Nota aclaratoria del editor acerca del tema de la salvación, la fe y las obras en las enseñanzas apostólicas de Pablo y Santiago: “…pero ahora es hecho manifiesto, y por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, dado a conocer a todas las naciones para obediencia de la fe…” (Romanos 16:26 RVG10-R). Mucha gente ha asumido una postura teológica que parece poner en contradicción a Pablo y a Santiago, como si el primero dijera “nos salvamos sin obras” y el último “sin obras no nos salvamos”. La verdad es que ambos Pablo y Santiago declaran que la fe produce obediencia a la Ley de Dios que ambos (y Juan) resumen en conformidad con las enseñanzas de Jesús: “Amar a Dios y amar al prójimo como a ti mismo (o cómo Jesús nos ha amado)”. Lo que Pablo dijo en sus cartas como Romanos y Gálatas es que las obras de la Ley no son un medio para justificar al hombre (declararlo justo ante Dios el juez de toda obra), sino que fue hecha para demostrarle al hombre el pecado, inculparlo y traer condenación sobre las obras de iniquidad (maldición). Pablo habla de Abraham cuya fe le fue contada por justicia antes de la Ley y Santiago también. Ambos concuerdan en que la justificación es por medio de la fe, y ambos concuerdan (como también lo hace el escritor de Hebreos 11) que la verdadera fe produce obediencia a Dios y por esto justicia ante Él. Abraham al igual que todos nosotros no fue un hombre perfecto moralmente (la Biblia lo testifica bien) pero fue hecho justo porque le creyó a Dios y le obedeció cuando Éste le llamo para cumplir un propósito eterno. Los que se quieren justificar por la Ley deben ser moralmente perfectos para vivir (como enseña Pablo en la carta de Romanos); pero los que por fe nos acercamos a Dios somos justificados por gracia y no por obras, por nuestra fe y obediencia al llamado de Dios a través de su Evangelio (aunque no seamos moralmente perfectos o infalibles). Por esto Pablo fue (y aun es) mal interpretado diciéndose que daba permiso a pecar por causa de  la gracia. Pablo en Romanos aclara que esto “NO DEBE SER ASI” que “EN NINGUNA MANERA” se debe usar la gracia para pecar; ni la libertad que tenemos como “OCASIÓN PARA HACER LO MALO” como repite en Gálatas. Juan en su primera carta (capítulos 1 y 2) resuelve esta mala interpretación de Santiago y Pablo diciendo que todos los que hemos sido justificados por Dios por medio de la gracia que es por la fe (como dice Pablo en Efesios 2) aun pecamos y quien diga lo contrario hace a Dios mentiroso, pero que esto no lo dice (explica Juan) para que pequemos (por el contrario dice que lo dice “para que no pequéis”); pero si alguien en la Iglesia peca Juan le asegura que por la gracia de Dios tiene un Abogado que interceda por él ante el Padre (que en Hebreo dice que esta función sacerdotal de Cristo nos da eterna salvación con un solo sacrificio, “una vez y para siempre”). La Biblia entonces enseña que la fe obra en el amor, porque la fe nos hace nacer de nuevo y el que ha nacido de Dios ama como el ama; pues lo conoce (1 Juan 4); la fe nos lleva a obedecer (como dice el versículo citado arriba) y la obediencia a Dios es justicia (no necesariamente perfección, la cual alcanzaremos según Pablo en la resurrección en gloria). La fe obra en el amor, porque el amar es la Ley Real (la Ley del reino de Dios); y si Él nos hiso justos no lo hiso solo de palabras (como un decreto de perdón de Dios), sino que hiso una nueva humanidad en nosotros que busca cumplir la Ley de Dios que está escrita en nuestro corazón gracias al Nuevo Pacto. Este nuevo humano interior (como dice Pablo en Romanos 7) quiere obedecer la Lay de Dios y lucha para hacerlo en contra de las concupiscencias de la carne; por esto no solo es declarado justo por Dios, sino que es hecho justo y justicia de Dios en Cristo. Pablo explica cómo vive esta antítesis en Gálatas 2:20 diciendo que lo que “Con Cristo estoy juntamente crucificado; mas vivo, ya no yo, sino que Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios, porque si por la ley fuese la justicia, entonces Cristo murió en vano” (Gálatas 2:20-21 RVG10-R). – Pastor Jaime Galván.

 

Editor de Centro CREE y Berea Online Blogs.

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One comment on “La Fe que Obra por Amor
  1. Carlos Cruz dice:

    Muy lindo , proud of you hija ,adelante hacia tu proposito en Dios , bendiciones mil , Carlitos , tqm

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